Marketing relacional: el paso más allá del uso de esta tecnología
B ajo el concepto tradicional de marketing y en un contexto de expansión del mercado, las acciones se dirigen mayormente a captar nuevos clientes. Pero cuando el mercado es más maduro, la preocupación de las empresas debe estar más bien en retener a los clientes más valiosos y en generar más o mejores negocios con ellos, lo que implica un cambio en la relación entre ambos.
En este escenario toma fuerza el marketing relacional, una estrategia que busca generar lealtad en los clientes, es decir, que permanezcan más tiempo haciendo negocios con la empresa, que los realicen más frecuentemente –idealmente por montos mayores- y que influyan en su red de contactos, dando buenas referencias de la empresa, explica Michele Rigoli, socio de Fidelis. En suma, dice, se trata de rentabilizar la cartera de clientes.
“El marketing relacional surge del análisis y explotación de la información recopilada por el uso simple de un CRM y en este sentido puede entenderse como la extensión natural, y quizás necesaria, de su utilización”, especifica Juan Moya, consultor especialista UniOne en Siebel CRM.
Rigoli matiza que el CRM es una de las herramientas del marketing relacional y que se puede aprovechar mucho más cuando detrás exista una estrategia de marketing relacional sustentándolo. “Es como tener un auto deportivo y manejarlo sin la correspondiente experiencia y habilidad. Obviamente no se le va a sacar el mayor provecho”, ejemplifica.
Tecnología
Sin la tecnología adecuada, no se pueden realizar estrategias de marketing relacional (por lo menos en empresas grandes y medianas) pues éste implica analizar el comportamiento de un conjunto relevante de clientes para detectar tendencias o similitudes factibles de ser explotadas, explica Moya. Rigoli añade que sin el uso de la tecnología “sólo las empresas pequeñas, con pocos clientes, lograrían conocerlos mejor y adaptar sus productos o servicios a sus necesidades. Hoy, con un buen manejo de las bases de datos, business intelligence y otros instrumentos tecnológicos es posible aplicar los mismos principios a grandes carteras de clientes”.
Además, Moya acota que toda campaña debes ser evaluada en su efectividad y continuidad en el tiempo y en este aspecto, la tecnología se hace “imprescindible” en medir los beneficios que el marketing relacional tiene para la empresa. De hecho, las estrategias de este tipo de marketing son en su gran mayoría cuantificables, tanto en lo cualitativo (percepción de valor), como en su rentabilidad, afirma Rigoli.
“Son estrategias más enfocadas en los clientes valiosos y sólo por eso resultan más económicas y productivas. Con este enfoque es recomendable invertir un porcentaje creciente del presupuesto general de marketing y publicidad, sólo en el 20% de los clientes valiosos y con potencial de crecimiento, que llegar a todos en forma indiscriminada con el marketing masivo”, comenta el ejecutivo de Fidelis.
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Ámbitos de acción |
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Michele Rigoli, de Fidelis, explica que el marketing relacional se utiliza en el ámbito del B2B (negocios de empresa a empresa), donde por ejemplo, empresas industriales y de servicio han logrado incrementar sus ventas en más de 20% en pocos meses gracias a que invirtieron más en sus clientes más valiosos y con potencial, incentivando el cross selling y concentrándose en la obtención de porciones de share of wallet. En el caso de empresas dirigidas al consumidor final, el marketing relacional “logra desarrollar relaciones más centradas en los intereses personales de los consumidores y permite que, considerando los valores agregados entregados, los clientes actuales sean más fieles y rentables en el largo plazo para las empresas”, afirma. Fuente: www.eldiario.cl |