Toledo, 19 sep (EFE).- La Unión de Consumidores (UCE) de Castilla-La Mancha hace una serie de recomendaciones ante las prácticas de marketing que se utilizan en los coleccionables, entre ellas no dejarse llevar por los precios ‘gancho’.
En un comunicado difundido hoy, la UCE hace estas recomendaciones coincidiendo con el aumento del número de coleccionables que salen al mercado en septiembre (libros, películas, insectos, miniaturas, etc).
Sin embargo, de las más de cien colecciones que salen al mercado sólo una mínima parte resultará rentable para las editoriales y no será suspendida a mitad de entrega.
Sobre los precios de los coleccionables, la UCE advierte de que suelen ser muy bajos en la primera entrega del coleccionable y luego empieza a subir progresivamente llegando a incrementarse por encima del sesenta por ciento.
También se utiliza la fórmula de los precios psicológicos no redondeados, por ejemplo, en los cursos de idiomas o de dibujo los primeros fascículos cuestan un euro, pero, la segunda y tercera entrega suben a 4,99 euros y el resto de números hasta completar la colección se incrementan hasta los 9,99 euros.
Es importante que valoremos si realmente nos interesa el producto que nos están ofreciendo, evitando caer en la tentación de adquirirlo por el hecho de que esa entrega tiene un precio muy económico.
Hay que prestar atención a la periodicidad y al número de entregas, que por lo general pueden llegar a superar las 48. La mayoría de reclamaciones que se producen en consumo son por la falta de información que tiene el cliente.
La publicidad de los coleccionables no suele informar sobre el número de entregas, esto permite a la editorial poder suspender la colección cuando no le resulta rentable, una situación que es especialmente gravosa en los lanzamientos que requieren que el consumidor posea todas las entregas para completar el producto como son los casos de maquetas, cursos de idioma, diseño o informática.
El consumidor debe saber -recuerda la UCE- que la empresa que publica la colección está obligada a suministrarla hasta el final a quien lo requiera y, por tanto, un vez iniciada la colección se puede solicitar hasta el último ejemplar aunque haya sido retirada del mercado por una escasa demanda.
En estos casos se deben guardar toda la documentación como recibos, suscripciones, etc, para que en los casos de incumplimiento se pueda plantear una reclamación.
También es recomendable que se calcule o informe sobre el coste total de la colección comparando el precio final al adquirir las diversas entregas o en su conjunto en una tienda especializada. Hay colecciones que están basadas en libros publicados cuyo precio es muy inferior al coste total de las diferentes entregas.
Fuente: EFE.