Los fans de la televisión de alta definición creen en los colores, las escenas reales y la vida real que puede brindar la alta definición. Pero, mientras esos fans hablan sobre este tema en blogs, y proclaman sus virtudes a otros compradores, queda en el aire la pregunta de por qué la mayoría de los anuncios en la televisión todavía se hacen y se muestran en formato analógico.
La típica razón que se da para no usar la alta definición es el triunvirato del coste, la audiencia y el contenido: es demasiado caro, no hay la suficiente gente que tiene alta definición y los emisores son lentos en aceptar los anuncios de alta definición.
Pero esas razones están en camino de ser derrumbadas. Sí, puede haber gastos adicionales, como explica Advertising Age, pero no siempre. La tarifa extra para convertir un anuncio a la alta definición puede oscilar entre el 10 y el 15% de los costos, aunque algunas casas de postproducción lo hacen por tarifas muchas más bajas e incluso gratis para hacerse con el negocio.
En Estados Unidos, cerca de 20 millones de televisiones son de alta definición, lo que constituye el 10% de los aparatos que hay en los hogares. Además, más del 21% de los hogares con Internet tiene uno o más televisiones de alta definición, de acuerdo con una encuesta de la firma investigadora Parks Associates.
Fuente: www.marketingdirecto.com
La resistencia de los emisores o broadcasters se debe sobre todo a los costos y a que deben cambiar procesos y sistemas tecnológicos internos para acomodar los anuncios en alta definición, aunque esa resistencia ya está disminuyendo.
¿Entonces qué es lo que pasa? Los “creyentes” en la industria de la alta definición opinan que es simple inercia y que si más ejecutivos, planificadores de medios y especialistas en marketing tuviesen alta definición en sus casas insistirían en poner los comerciales en alta definición.