Esta medida es alentada por los temores de que los modelos de distribución tradicionales están en declive
Por Paul Taylor
El Universal
Miércoles 31 de mayo de 2006
Estamos acostumbrados a pasar las noches de viernes en el cine y viendo DVD mientras cenamos. ¿Pero estamos listos para que las películas sean transmitidas a nuestros teléfonos, PC y iPods? Tras años de vacilación, los creadores de contenido en video -incluyendo los estudios de Hollywood- aparentemente piensan que la respuesta es sí, y finalmente están acogiendo con entusiasmo la distribución digital. Con ello, surgirán servicios que permitirán a los consumidores ver filmes cuando y donde quieran. También ofrece a la industria cinematográfica la esperanza de obtener nuevos ingresos, en medio de los temores de que los modelos de distribución tradicionales están en declive.
Tres Izzard, director general de MovieBeam, una de las compañías pioneras en los nuevos modelos de difusión, manifestó que “al tiempo que los dispositivos digitales siguen proliferando y los consumidores se vuelven más conocedores de la tecnología, los sistemas de distribución alternativos crecen naturalmente en importancia y popularidad”.
Los nuevos servicios por suscripción y de cuota incluyen descargas para banda ancha y distribución de programas de las cadenas de tv a dispositivos como televisiones, computadoras personales, iPods y teléfonos celulares. Las conexiones de internet de banda ancha juegan un papel primordial: por primera vez, descargar un largometraje resulta práctico.
De acuerdo con la consultoría TeleGeography, con sede en Washington, el número de conexiones de banda ancha a nivel mundial aumentó 37% el año pasado, a 221 millones a finales de 2005. Esto representa un mercado potencial enorme para la descarga legal de películas, hecho que no ha pasado inadvertido para los estudios de Hollywood, ansiosos de aminorar el riesgo de resultar perjudicados, como la industria fonográfica, por un mercado ilegal.
Los sistemas de protección de copia y los llamados DRM (administración de derechos digitales, por sus siglas en inglés) desarrollados por Microsoft y otros también están ayudando al modelo de distribución.
Pero fundamentalmente estos nuevos servicios reflejan la naciente realidad de que los consumidores están rechazando el viejo modelo “push” de distribución de contenido en video, incluyendo las transmisiones de tv, y optando por servicios personalizados o “pull”.
Asimismo, la posición de Hollywood está siendo moldeada por el reconocimiento de que la asistencia a los cines y las ventas de DVD caseros podrían estar en declive. La asistencia a los cines en EU disminuyó 8% el año pasado. Los estudios tienen que encontrar formas para llegar a los consumidores jóvenes que aparentemente están concentrando su tiempo libre en los videojuegos y los sitios en línea comunitarios como MySpace de News Corp. Y a pesar del surgimiento de dos formatos de DVD de alta definición rivales -HD DVD de Toshiba y Blu-ray de Sony- a Hollywood también le preocupa una baja en las ventas de DVD luego de años de crecimiento de dos dígitos. Los nuevos sistemas de entrega de películas como el servicio MovieBeam respaldado por Walt Disney, Intel y Cisco Systems representan una forma de cobertura de riesgo contra estas preocupaciones.
En febrero, después de varios años de pruebas de mercado, MovieBeam fue lanzado en 29 mercados estadounidenses, que representan casi la mitad de los hogares de todo el país. Su objetivo es el mercado de rentas de videos, valorado en 10 mil millones de dólares (mdd), dominado actualmente por compañías como Blockbuster y Netflix.
El servicio funciona con un decodificador MovieBeam que cuesta 200 dólares y se entrega con 100 películas que los clientes pueden rentar por 2 o 4 dólares cada una. El decodificador incluye control remoto y antena, y se actualiza cada semana con hasta 10 nuevos filmes que son enviados por medio de una señal digital que viaja en el espectro de transmisión de la televisión. La facturación se hace por una conexión telefónica.
MovieBeam ha garantizado los derechos de contenido de la mayoría de los estudios de Hollywood. Disney pondrá sus títulos a disposición de MovieBeam en la misma fecha que sean puestos a la venta en video, en vez del retraso de 30 días que se imponen a otros servicios de video en demanda.
Como Bob Iger, director general de Disney, dijo recientemente: “Los consumidores han terminado por esperar que el contenido de entretenimiento les llegue cuando, donde y como ellos quieran, y con su mayor alcance, mejor tecnología y el respaldo de inversionistas como Cisco e Intel, MovieBeam creará esa conveniencia”.
Otras compañías estadounidenses pioneras en estos servicios incluyen a Movielink, Akimbo, CinemaNow y Vongo de Starz Entertainment. Algunas, como Movielink, son apoyadas por los mismos estudios, que ven las descargas digitales como una oportunidad de pasar por alto a los operadores de tv por cable y satelital y forjar una relación directa con los consumidores. Movielink, una inversión conjunta de Metro-Goldwyn-Mayer, Paramount Pictures, Sony Pictures Entertainment, Universal Studios y Warner Bros lanzada en 2002, permite a los usuarios “rentar” o comprar descargas de películas.
Los filmes “rentados” cuestan a partir de un dólar y pueden ser observados las veces que se quiera a lo largo de 24 horas, o ser guardados para verlos después en un plazo de 30 días después de la operación. En forma alternativa, por 9 dólares o más los usuarios pueden “comprar” la película, quemarla en un DVD y luego reproducirla en un número restringido de PC pero no en reproductores de DVD ordinarios.
Otros servicios, como Akimbo y Vongo, se consideran primordialmente “agregadores” de contenido de video y han negociado acuerdos separados con la mayoría de los estudios de Hollywood y otros creadores de contenidos.
Akimbo, con sede en California, promociona su servicio como el primer “matrimonio funcional de televisión e internet”, el cual ofrece a los suscriptores acceso a distintos contenidos que van desde la programación de la BBC hasta distintos blogs de video.
Los suscriptores de Akimbo, que pagan 10 dólares al mes, pueden utilizar un decodificador con conexión de banda ancha o accesar a la programación mediante una PC que utilice el Media Center de Microsoft.
De modo similar, por 10 dólares al mes, los suscriptores del servicio Vongo de Starz pueden descargar películas y otros contenidos de video hasta para tres computadoras personales o dispositivos portátiles.
Vongo también será una “característica clave” del nuevo servicio de video Sony Connect, cuyo lanzamiento está programado para finales de este año. Se estima que dicho servicio ofrezca video y otros contenidos para el dispositivo portátil de Playstation y para la próxima generación de Playstation 3.
Por todos lados están apareciendo servicios similares de descargas. LoveFilm lanzó en diciembre el primer servicio de descarga de películas dirigido al mercado masivo del Reino Unido.
También en Gran Bretaña BSkyB lanzó su servicio de descargas “skybymovies” para los clientes de Sky digital.
Uno de los factores que originó el lanzamiento de los servicios de descargas ofrecidos por los proveedores de video “tradicional”, es la posibilidad de que surja nueva competencia de compañías de telecomunicaciones.
En todo Europa, Estados Unidos y gran parte de Asia, las compañías de telecomunicaciones están invirtiendo fuertemente en redes de fibra óptica y en la próxima generación de tecnologías de protocolo de internet (IP, por sus siglas en inglés) para ofrecer contenido de video a sus clientes.
“En todos los mercados importantes de Europa Occidental, las compañías de telecomunicaciones y sus competidores han lanzado o están en el proceso de lanzar servicios de IPTV (televisión por internet)”, señaló Charlie Davies, analista para Ovum, una consultora con sede en el Reino Unido.
En Estados Unidos, AT&T y Verizon Communications están invirtiendo miles de millones de dólares en redes basadas en video capaces de ofrecer servicios de video bajo pedido y DVR (Video Grabador Digital), en competencia directa con los gigantes de la televisión por cable.
El servicio Homezone de AT&T, actualmente a prueba, ofrecerá acceso a la programación de Akimbo y de Movielink.
Nadie está pronosticando que el cine o el DVD estén cercanos a la extinción. Pero Hollywood se está preparando para el inicio de la era de las descargas.